¿Cómo se si sufro acoso laboral?

¿Cómo se si sufro acoso laboral?


¿Sufro acoso laboral?

En las escuelas existe el bullying, cuando los niños son blanco del ataque constante de parte de sus propios compañeros e incluso de sus maestros. Pero este tipo de comportamiento inaceptable también se vive en los lugares de trabajo. Se trata de acoso laboral o mobbing.

Ocurre cuando los colegas o los jefes, asedian con insistencia a una persona, al punto de que ésta se siente maltratada psicológicamente, incidiendo negativamente en su desempeño dentro de la oficina. El acoso laboral igualmente se presenta de parte de los empleados hacia sus superiores, aunque no es tan común.

¿Por qué pasa? El acoso laboral tiene la intención de crear un ambiente hostil que lleve a la víctima a abandonar su puesto, renunciando a varios beneficios como indemnizaciones por ley, que merece si es despedida sin justificación. Generalmente, lo que lleva a unos empleados a atacar a un colega, es por celos profesionales o para obtener el puesto.

Mientras que el caso de los jefes hacia sus subalternos, quizás se trate de ansias de poder o para sustituir al individuo por otro de su conveniencia. Lo cierto, es que el acoso laboral está penado por las leyes de cada país y debe denunciarse, con pruebas, a fin de tomar las medidas necesarias.

En muchos casos, las víctimas se sienten tan acorraladas que pueden llegar a tomar decisiones radicales como el suicidio o agredir violentamente a sus atacantes.

Así se detecta el acoso laboral

En este punto, hay que poner mucha atención y saber diferenciar las situaciones. Suele suceder que un comportamiento inapropiado y agresor, esté escondido en “bromas” o “chistes”. Igualmente, el estrés en el trabajo puede volver a una persona sensible y llevarla a tomarse las cosas a la ligera.

Primero, están dos escenarios. Los jefes llegan a sobrecargar de trabajo al empleado y le establece plazos de entregas imposibles de cumplir. Esto obviamente, no ocurre con el resto del personal. O también pasa que le quitan todas las responsabilidades importantes al empleado, restándole valor dentro de la compañía.

El resto de los colegas actúa de manera tal, que propicia que el compañero cometa errores que generen un despido. No le brindan ayuda y dejan que actúe por su cuenta, aun si deben trabajar en equipo.

Otra señal de acoso laboral es el maltrato verbal y psicológico. De manera reiterada, los superiores o pares gritan, insultan o amenazan a alguien. Pero también la agresión se presenta utilizando el método de ignorar por completo cualquier contribución de alguien. La comunicación desaparece totalmente y la víctima se siente menos y poco apreciado, afectando su rendimiento.

El acoso laboral se refleja en el ambiente poco amigable, donde no existe la confianza, el respeto, la solidaridad, ni el compañerismo. La víctima puede ser cambiada de espacio a un sitio más solitario en malas condiciones, asimismo, ver desmejorado su sueldo sin ninguna justificación.

¿Cómo afecta?

El mobbing impacta a la víctima de manera tal, que la confianza en las propias capacidades se pierde. Así, la persona cree que no puede cumplir con sus asignaciones porque es menos inteligente que sus colegas. Resolver conflictos o tomar decisiones laborales se ven interferidas por la misma situación de inseguridad.

Por supuesto, que debido a la vulnerabilidad psicológica de la víctima, ésta comienza a somatizar la angustia en el cuerpo, con la aparición de enfermedades como gastritis, dolores de cabeza, insomnio, depresión, erupciones en la piel y depresión, ésta última uno de los principales problemas mundiales en los últimos años.

Ante todo este panorama, resulta fundamental que la víctima obtenga todas las pruebas necesarias (si es posible) y presentarlas ante el ente rector de cada país, responsable de velar por los derechos de los trabajadores. No es conveniente dejar pasar este tipo de situaciones, pues como ya se ha mencionado, puede tener hasta una repercusión fatal en la persona afectada.

Es inaceptable

Hay que leer y documentarse lo necesario sobre las leyes y hasta las normas internas de la empresa. Detectar las señales del acoso puede llevar tiempo, pero valdrá la pena con el firme propósito de acabar con un comportamiento que no debe aceptarse en ningún ambiente laboral.

Las empresas que sean halladas responsables de proteger o no hacer nada para frenar el acoso laboral, serán sancionadas y multadas por las leyes de rigor. En algunos casos, tienen que pagar indemnizaciones y otros servicios de asistencia para que la víctima se recupere.

Dentro de algunas compañías funcionan comités de empleados que también trabajan para velar por el buen trato hacia el equipo. Las quejas pueden presentarse ante esa figura que puede servir de enlace a fin de solucionar el problema.

El mobbing cada vez más se presenta en empresas pequeñas y grandes, generando un impacto lamentable en cada una de las víctimas. Actuar es vital.

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