¿Como se cura el asma?

¿Como se cura el asma?

El asma es una enfermedad eminentemente controlable. De hecho, para la mayoría de los pacientes, el control es tan efectivo que equivale a una cura virtual. Pero el asma no es curable de la misma manera que, por ejemplo, una neumonía bacteriana; nunca desaparece del todo. Además, ninguna cura sería suficiente.

Cada vez es más evidente que hay muchos tipos de asma, y ​​difieren mucho en su presentación y génesis. Por ejemplo, el asma que se presenta como una tos crónica, la “variante de tos del asma”, parece ser muy diferente de la variedad que pone en peligro la vida, lo que da como resultado una insuficiencia respiratoria extrema y, en ocasiones, la muerte.

Sin embargo, la condición sine qua non del asma, como lo entendemos hoy en día, es la mayor sensibilidad de las vías respiratorias a muchos agentes diferentes. Estos agentes incluyen virus respiratorios (virus del resfriado común), contaminantes (ozono y humo del cigarrillo), alergenos transportados por el aire (caspa de animales, polen y moho) y ejercicio, especialmente en un ambiente frío y seco. Estos agentes, llamados desencadenantes, inducen una reacción inflamatoria en las vías respiratorias que, a su vez, produce los síntomas comunes de tos, sibilancias, aumento de la producción de moco y dificultad para respirar. El control exitoso del asma implica controlar la inflamación en las vías respiratorias y revertir los síntomas antes de que se salgan de control.

Los mayores avances en el control del asma pueden ser el cambio en las actitudes de los médicos hacia el uso de medicamentos preventivos, así como los intentos de hacer que los planes de rescate en el hogar sean más agresivos y autosuficientes. La disponibilidad de medicamentos selectivos y potentes ha posibilitado tales cambios. Al evitar los factores desencadenantes conocidos en el medio ambiente, como el humo del cigarrillo, los ácaros del polvo, los antígenos de cucarachas y la caspa de mascotas de sangre caliente como perros y gatos, los pacientes pueden ayudar a minimizar la inflamación de las vías respiratorias. Además, las casas más nuevas, más compactas y más eficientes energéticamente, la calefacción por aire forzado y las alfombras de pared a pared contribuyen a niveles más altos de desencadenantes en el interior.

Otra estrategia efectiva para prevenir la inflamación es el uso de ciertos medicamentos diariamente durante una temporada (para la mayoría de las personas con asma, es la temporada de otoño), durante varias temporadas o durante todo el año. Una clase de estos medicamentos estabiliza los mastocitos, (células grandes llenas de potentes sustancias químicas inductoras de inflamación llamadas leucotrienos), que recubren las vías respiratorias y desempeñan un papel central en el asma inducida por alergias. Estos inhalantes estabilizadores de mastocitos incluyen Cromolyn y Nedocromyl.

Cromolyn es de particular interés, ya que se deriva de la planta Ammi Visnaga, utilizada por los indios americanos como un remedio a base de hierbas para el cólico.

Una nueva y excitante clase de medicamentos orales, llamados modificadores de leucotrienos, neutralizan las acciones de los leucotrienos. Esta clase de medicamentos es la primera nueva clase disponible para el control del asma en los últimos 20 años y es muy prometedora. Incluye Zafirlukast, Pranlukast y Zileuton. Los medicamentos preventivos más efectivos para el asma pertenecen a la familia de los corticosteroides. Estos medicamentos inhalados se administran mediante botes presurizados o dispensadores de polvo seco e incluyen Beclamethasone, Triamcinolone, Flunisolide, Budesonide y Fluticasone. Su uso generalizado es la razón más importante para el control mejorado del asma en las últimas décadas. Debido a que estos medicamentos se aplican directamente a la superficie de las vías respiratorias por inhalación y, por lo tanto, no afectan a otras partes del cuerpo como lo harían si se toman por vía oral, se minimizan sus efectos secundarios.

Otro avance actitudinal en el control del asma ha sido el uso temprano y agresivo de medicamentos para aliviar los síntomas, incluidos los estimulantes del receptor Beta-2 y los ciclos cortos de esteroides orales, como parte de la terapia de rescate domiciliario. Esta forma de terapia tiene la ventaja adicional de hacer que los pacientes y los cuidadores sean autosuficientes y confiados en el manejo de un episodio agudo de asma. Este tipo de autosuficiencia es esencial para el control exitoso de cualquier enfermedad crónica. Y la buena noticia en este frente es que una segunda clase de medicamentos Beta-2 (esencialmente isómeros ópticos más selectivos de sus medicamentos parentales) acaba de estar disponible.

Los últimos años también han sido testigos de un esfuerzo conjunto de los Institutos Nacionales de Salud, especialmente el Instituto Nacional del Corazón, los Pulmones y la Sangre, y otras agencias para educar a los médicos sobre las mejores formas de controlar el asma. Los programas de educación comunitaria, los grupos de apoyo e Internet han jugado un papel importante en el suministro de información útil a los padres de niños y pacientes asmáticos por igual.