¿Cómo reducir la huella de carbono de tu mascota?

¿Cómo reducir la huella de carbono de tu mascota?


¿Cómo reducir la huella de carbono de tu mascota?

Si te preocupa tu huella de carbono de tu mascota, seguro que también lo hará la de tus mascotas.

Ya sabes, también ellas sufren el cambio climático y a la par contaminan pues, como nosotros, hacen cosas como moverse, alimentarse o utilizar un buen número de accesorios, algo aparentemente inofensivo pero que implica consumo de energía, contribuyendo a la emisión de gases de efecto invernadero.

Maneras evitar la contaminación de las mascotas

Es posible reducir la contaminación atmosférica de la huella de carbono de tu mascota, sólo sigue estos sencillos consejos, centrados en la mayor parte de las actividades principales de perros y gatos (comer, jugar y hacer sus necesidades).

En primer lugar, la alimentación. 

Dar a tu mascota pienso de alta calidad no sólo beneficiará a su salud, sino que reducirá su impacto medioambiental.

Uno: disminuirá el volumen de sus excrementos y, dos: si eliges los que contienen proteína que no sea de carnes rojas, ahorras a la atmósfera el nefasto CO2.

Evita también, en la medida de lo posible, los envasados fuertemente transformados que intentan parecerse a la comida basura humana (en forma de filetes, hamburguesas y, en general, huye de la comida muy procesada, pero cuidado con los alimentos crudos, no siempre son saludables).

Platos más verdes:

Por si lo desconocías, la mayoría de las mascotas pueden disfrutar de frutas y verduras en su comida diaria. Consulta con tu veterinario, él te aconsejará sobre qué es lo mejor para tu animalito, y no hagas cambios importantes en su dieta sin supervisión médica.

Los envases y bolsas de comida historiados tampoco son necesarios. Si puedes, compra el pienso al peso, o intenta elegir los productos con un mínimo de embalaje, y reciclarlos siempre que sea posible.

Prefiere el acero inoxidable, el cristal y la cerámica para los cuencos de alimentos y agua, pues dejando de lado los de plástico no sólo eliminas el riesgo de los compuestos nocivos de este material (bisfenol-A o BPA), sino que también te durarán más tiempo.

Intenta conseguir ropita de invierno ecológica, es decir, hecha con productos naturales y no contaminantes, y bolsas de plástico biodegradables para recoger las caquitas del perro y, en el caso de los gatos, puedes probar a hacer una cama tiras o virutas de madera, mezcladas con arena para gatos, y rechaza las arenas hechas a base de arcilla, que termina pudriéndose en un vertedero. Pero no insistas demasiado si lo rechaza, ya sabes cómo son los gatos.

¿Y para el juego de las mascotas?

Para un juego más ecológico, busca juguetes creados a partir de recursos renovables o productos reciclados y, sobre todo, cuidado con los que contienen elementos tóxicos.

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